viernes, 18 de diciembre de 2009

Tatoo y Good Devil

Me acordé que cuando iba en prepa y me gustaba mucho Dragon Ball quería hacerme un tatuaje de Goku en el hombro. Mi tío se burlaba porque me decía que, si me lo hacía, en 10 años iba a ver mi hombro derecho y me iba a arrepentir. Pero la verdad es que de eso ya hace 10 años y no me hubiera arrepentido. Todavía no. Me agradaría mucho mirar mi hombro mientras me baño y ver a Goku empapado. Goku adulto. Lo malo es que soy muy maricona y siempre he temido al dolor (tanto físico como el otro); nunca me hice mi tatuaje. Buuuu.

Terminé de leer Good Omens (¡por fin!). Me gustó bastante. Se me hizo muy... terrenal. Trata de la reencarnación o más bien el nacimiento en la Tierra del hijo del Diablo; su llegada marcará el principio del Armagedón-Apocalipsis. ¿Satanás tiene un hijo? ¿Con quién lo tuvo? Pues no sé, pero de eso trata. La historia está chida. Los personajes también. Mis favoritos fueron el ángel Aziraphale y el demonio Crowley. Es de esos libros que iría recomendado por la vida a todo aquél que se deje, como Drácula y The God of Small Things (aunque no es tan bueno como estos dos, pero recomendaré todo aquello que critique esas estupideces religiosas y si es con humor y una buena historia, qué mejor). Concuerda perfectamente con mi visión de esos temas religiosos absurdos y ridículos. Por ejemplo, ¿por qué ése que se dice "Dios" puso el árbol con el fruto de la tentación en el jardín del Edén y les dice "no lo coman"? Digo que la obra es terrenal porque siento que deja el mensaje de "la batalla entre el bien (Dios) y el mal (Satán) es una estupidez, dejen a los humanos con sus pedos, dejen de joderlos con eso". Algo así como la idea que maneja Constantine (la película, porque el comic no lo he leído) sobre la apuesta que "Dios" y el Diablo tienen pa' ver qué bando consigue más almas, y para ambos es como un juego. Además ese humor tan inglés que tiene es genial. Al principio sentí los chistes bobos y forzados, pero no, el humor es de 10. Punto en contra: no faltó el wey feo que se liga a la guapísima. Bah, pues la escribieron hombres al fin y al cabo, siempre meten sus fantasías de ese estilo (hueva). Pero fuera de eso, el libro es muy recomendable.

Ahora sí, ya puedo seguir con Saramago. Que también me muero por leer Caín, pero la edición que salió es cara y de mala calidad. Mientras leeré Historia del cerco de Lisboa y Ensayo sobre la lucidez. Porque empiezo a ver que él está en mi top 5 de autores favoritos. Los otros 4 no sé quienes sean, habría que ponerse a pensar.