lunes, 1 de junio de 2009

Una placita rara

O más bien una plaza con gente rara... o diferente.
Todo buen (y no tan buen) fan del anime sabe que en el Eje Lázaro Cárdenas (o por ahí), casi enfrentito de la Latino hay una plaza donde venden cosillas. La placilla parece una como muchas otras que hay en el Centro donde por lo general se vende ropa o perfumes apestosos o lentes chafones o relojes madeinchina o electrónicos como calculadoras o celulares. Yo di con ella de pura chiripa. Ir entre semana está bien, pero ir en sábado es la muerte. Está atascada de gente que nada más va a ver qué hay pero pocos compran, al menos esa es mi impresión, ha de ser porque dan bien caras unas cosas. Y digo que ahí hay gente rara (para mí) porque hay, por ejemplo, tipas que fingen una voz aguda y expresan su emoción con palabras en japonés como kawaii o sugoi; y una vez, aprovechando que un domingo temprano andaba por ahí, subí a ver si vendían un muñeco que quería regalar y me encontré con las mesas yugioh llenas de weyes jugando bien entrados, y apenas eran las 9.30 am.

Hay otro lugar igual a ése, pero es más bien un como bazar. Sólo se pone los sábados afuerita del metro Hidalgo en una como... cosa-centro, no sé qué es. También ahí venden anime pirata y muñequitos y no sé qué más. Lo sé porque soy una de esas personas raras. Sólo que hay diferentes grados de rareza. Yo no hago aguda mi voz y sólo hablo en español. Si algo está bonito, digo "qué bonito" o "qué chido", ¿para qué andarse con mamadas? Si voy a las placitas es porque tengo algo que quiero comprar, ése no es mi paseo de fin de semana. No sé qué nivel de rareza sea el mío, supongo que es muy bajo...

Como sea, todos nosotros hemos ido alguna vez ahí a abastecernos. Venden figuritas gashapon, llaveritos, anime y doramas piratas (y originales, supongo), muñecos originales como los de Saint Seiya, posters, peluches, playeras, tarjetas y todas las chingaderitas que nos gustan. Ahí compré mis muñecos de cierto anime que tengo muy bien cuidados y resguardados del polvo en una pecera de cristal que solía ser de mis tortugas, pero ya que murieron hace mucho, pss ahora protegen mis monos.

Hace años que no voy. Hay unas pelis que quiero y no encuentro y sé que las placitas no me decepcionarán. Me llaman, las extraño.