sábado, 13 de junio de 2009

Machos

Hay una cosa que me intriga mucho, he sido testigo de ella no una, no dos, sino tres veces (y eso porque las demás veces no he puesto atención).

En la Cineteca hay baños para mujeres y para hombres, obviamente, como en todos lados. Los hay en las salas y afuera en el patiecillo ése. Cada uno tiene su respectivo letrero, para los hombres una H y para las mujeres una M. Pero por alguna extraña razón he visto a más de un hombre dirigirse muy decidido al baño marcado con la M, abren la puerta y luego de que lo ven lleno de mujeres salen rojos y sonriendo, sí, como idiotas. Mi teoría es que en vez de pensar la M de mujeres y la H de hombres ellos piensan la H de hembras y la M de machos. Porque ya dije que no ha sido sólo un wey, han sido varios y en diferentes días. Qué pedo. Quizá esa, en apariencia, simple equivocación revela qué hombres son más machos que otros. Con machos no me refiero a más o mejores hombres, sino a viles, simples e insignificantes machos, de esos que golpean, disfrutan disque haciendo sentir menos a una mujer y se creen mas acá que cualquier mujer. Pos a saber. Como sea, es muy divertido verlos.