En la Cineteca hay baños para mujeres y para hombres, obviamente, como en todos lados. Los hay en las salas y afuera en el patiecillo ése. Cada uno tiene su respectivo letrero, para los hombres una H y para las mujeres una M. Pero por alguna extraña razón he visto a más de un hombre dirigirse muy decidido al baño marcado con la M, abren la puerta y luego de que lo ven lleno de mujeres salen rojos y sonriendo, sí, como idiotas. Mi teoría es que en vez de pensar la M de mujeres y la H de hombres ellos piensan la H de hembras y la M de machos. Porque ya dije que no ha sido sólo un wey, han sido varios y en diferentes días. Qué pedo. Quizá esa, en apariencia, simple equivocación revela qué hombres son más machos que otros. Con machos no me refiero a más o mejores hombres, sino a viles, simples e insignificantes machos, de esos que golpean, disfrutan disque haciendo sentir menos a una mujer y se creen mas acá que cualquier mujer. Pos a saber. Como sea, es muy divertido verlos.