Pero ya vi que no es mi culpa, es culpa de la evolución.
Pasaron un documental sobre el sexo en la tarde o noche del jueves o viernes en algún canal que era el 40 o el 22. Decía que las hembras de todas las especies eran selectivas. Ah, entonces no es que yo sea tan mamona y sangrona y payasa y exigente. No soy exigente en lo que a físico se refiere, no pido a alguien guapo, pero sí pido que me guste físicamente. También tengo ciertas exigencias medio elitistas que nomás no me puedo quitar. No es mi culpa, es culpa de la evolución. Porque ¿para qué andarse con hipocresías si exigencias todos las tenemos?
Está también la cosa del olor. Decía que las hembras reconocemos a un hombre con malos genes por el olor. Ahora entiendo por qué el olor de un wey que quería conmigo en la carrera me parecía tan desagradable aunque se bañara para venir a la facultad y trajera puesta ropa limpia.
Y por último, la cosa deprimente, el documental decía que las hembras y los machos que no podían convencer a otro u otra de formar pareja con ellos eran los que iban quedando fuera de la selección natural. O sea que si no vuelvo a convencer a alguien o alguien me vuelve a convencer (aunque sea sólo por una noche) y nunca tengo hijos estoy fuera, ja. Pues ahorita no quiero hijos, pero sí quiero convencer a alguien que seleccioné después de un "arduo proceso" aun cuando no cumple con todas mis exigencias mamilas. Me gustaría poder convencerlo de que tengo buenos genes y de que chance somos compatibles en otras cosas más cerebrales como los gustos u opiniones, pero hay otras cosas que entran aquí además de olores y genes y del ancho de mis caderas y de su conteo y calidad de espermas y eso. Y es que, al menos yo, soy bien cobarde... pero eso se oye feo, prefiero decir que soy tímida, eso se oye más bonito y tierno.