Lo único que me gustó de El reino prohibido fue que salieran Jackie Chan y Jet Li (aunque sólo fueran medios para un fin, el fin del gringo) y las coreografías de las peleas. En todo lo demás la película es una gringada así naca, naca. La película sigue la premisa de: los gringos son los héroes del mundo. Un gringo wey es el elegido de una profesía china (ya quisieran), aprende kung fu en bien poquitos días, salva a Jackie Chan de la muerte, le regresa el bo al rey mono liberándolo y salvando así a China o por lo menos al pueblito ese donde vivía el malo que se maquilla la cara para verse más bonito. Ah, y también enamora a la linda chava china.
Es otra fantasía gringa pendeja, como El último samurai.