lunes, 17 de febrero de 2014

Ratitos del asco

Alguien está entrando a mi cuenta de correo. Sospecho que es un desconocido, uno de los computines de soporte técnico de la escuela donde tomé el teachers. Qué patético. ¿Su vida es tan triste que tienen que estar leyendo el correo ajeno, de una desconocida? Si tan sólo se limitaran a leer, pus ni me daría cuenta. PERO son tan imbéciles y maliciosos que dejan huellas. Hace dos semanas entraron a husmear en mi cuenta y a un correo que yo no había abierto le dieron "responder", se creó un borrador vacío que dejaron ahí. Ayer por la mañana vi que tenía un correo nuevo. No lo abrí, me fui a la calle y en la noche que volví me disponía a leerlo y ya no estaba. ¡Me lo habían borrado! No estaba en Papelera, lo fui a rescatar de una bandeja que se llama Todos. Yo no lo borré. Qué tan triste tiene que ser tu vida para ponerte a joder a desconocidos. Ah, porque los correos que me leían y me borraban y así eran los que me manda mi amigo gringo. Debería quejarme con los de la escuela, pero ¿cómo? ¿Así de, "oiga, sus pinches raros y feos de soporte técnico y cómputo andan leyendo los correos de los alumnos"? No tengo pruebas. 

Por eso los de cómputo tienen fama de apestados, feos, raros y aburridos. Porque unos lo son. Qué pinche asco.