Encontré unos libros en mi casa. Uno lo compré yo y lo utilizaba como soporte para mi laptop. El otro lo encontré en el estudio de mi casa. El primero es de una autora gringa, el segundo de una francesa. Cuando comencé a leerlos me dio la impresión de que trataban sobre mujeres oprimidas que se liberaban de matrimonios sin amor y decidían vivir solas e independientes. Entonces me quejé amargamente por lo que dice una compañera sobre los libros. Me lamenté, hubiera preferido que llegara a mí una novela rosa. No que me desagrade eso de las mujeres que viven solas, pero no quisiera ser una de ellas. Ya una vez hace tiempo escribí mi confesión sobre mi deseo de tener esposo (o pareja) e hijos. Por eso, el que estos libros llegaran a mí justo ahora, me hizo sentir un poco triste. Sentí que la vida me decía "resígnate". Pero luego mandé a volar eso y mejor pensé que estos libros llegaron a mí pa' que los leyera, ya que aquí nadie más los iba a pelar.
Después de un periodo de abstinencia, ahora he vuelto a leer. Descubrí que el mejor lugar para leer es el transporte público, al menos para mí. Tonces me llevo mis libros para leer en el laaargo trayecto al trabajo y de regreso. Comencé el de la gringa, pero lo abandoné en favor del de la francesa. Es un libro de Colette.
El obstáculo es una novela simple, bien escrita sobre una mujer viuda y aún joven (36 años) que va por Francia pasando el rato, a ver qué hace de su vida ahora que sus años de fama y trabajo han pasado. Era actriz de teatro y, por lo que dan a entender, ya pasó su tiempo. Viaja con un grupo: unos amantes y el Jeeves del hombre-amante. Es una mujer sola que tuvo la oportunidad de volver a compartir la vida con un hombre que la quería mucho y quien le ofrecía todo. Lo malo es que ella no lo quería, lástima. Así, está sola, viajando con este grupo. PERO pasa que en estas travesías se enamora. Ahora habrá que ver, primero, si acepta sus sentimientos o continúa negándolos. Segundo, averiguar qué siente él por ella.
La verdad me angustió mucho. Es que en mi situación una se identifica con estas cosas. Tenía miedo de que si ella terminaba sola, lo mismo me pasará a mí. En cambio, si la mujer podía encontrar de nuevo el amor correspondido (aunque seune cursi), yo también tengo chance. Claro que yo no estoy todavía en mis 30s, pero hay alguien que me gusta y tengo la esperanza de que me corresponda algún día que se entere de lo que siento. Por fortuna para mí el libro termina bien. La protagonista seria, centrada, inteligente, amorosa termina como ella quería, feliz. Alivio.
En cambio el libro de la autora gringa no sé cómo esté. Preferí irme por el camino del romance que se consuma y no por el de la mujer que termina viviendo sola. Digo, la crítica de la sociedad gringa de clase alta o media alta es muy buena. Pero ahorita estoy demasiado sensible como para leer historias sobre mujeres que se quedan y viven solas. Como sea, ya que ando esperanzada y contenta porque a la protagonista de Colette se le hizo tener a su amor, no creo que me afecte leer sobre un personaje que se queda sin pareja alguna por el resto de sus días.