jueves, 4 de noviembre de 2010
resta
El lunes fuimos a una cantina que más bien es restaurant bar en el Centro. Sin nombres. Es un lugar bonito, muy como su nombre: ópera. Es algo caro, como el Seps, pero la diferencia es que el segundo es mejor. A mis papás no les gustó mucho. Yo no sé. Le tengo cariño al lugar por los recuerdos que tengo... los pocos que quedaron después de tomarme todo ese vino. *sigh* En fin, no sé si recomendarlo o no. La carne tártara es muy rica, pero otras cosas no tanto. Es que como se les terminó el buen pan, nos dieron bolillo y se les acabó también el tinto y nos quedamos con las ganas de tomar sangría. Muy mal. No, pues se puede tener algo mejor por el mismo precio, la verdá. Lo que pasa es que se aprovechan de que el lugar está bonito, está en el Centro y tiene historia, como lo del famoso balazo en el techo. Yo diría que está bien para ir una vez a conocer o cuando se tenga antojos de cosas que es más difícil que vendan en otros lados, como los animalitos ésos que le gustan.