domingo, 12 de julio de 2009

Mala suerte

Si se tienen ganas de llorar, es mejor hacerlo en las mañanas o al medio día o a la hora de la comida, siempre y cuando se haga antes de las 6 (siempre y cuando las personas de las que uno quiere ocultar las lagrimitas no estén presentes). De lo contrario uno amanece con los ojos hinchados delatores, lo cual no es bueno porque la familia se entera que uno tiene penitas en el corazón. No me gusta autocompadecerme (¿o se dice sólo "compadecerme?"), pero ahí va. Odio que unas personas, como mi hermana, lo tengan tan fácil y otras, como yo, lo tienen tan difícil. Pos ya, nací con estrella de mala suerte.