Me considero feminista pero a la vez me causa rechazo la idea de leer teoría feminista. No sabía por qué, sólo lo sentía. Ahora ya sé por qué. Todo lo que he aprendido en los últimos años viene de mujeres racializadas en redes sociales, en Twitter sobre todo. ¿Por qué en un medio tan informal? ¿Por qué mejor no un libro? Simple. Porque a ellas se les publica menos, mucho menos. Es bien conocida la enorme brecha entre autores blancos y no blancos. A los primeros se les publica siempre, inundan las librerías, los demás no tanto. Y bueno, tengo poco o nada de interés en leer qué piensa una blanca sobre tal o cual tema. Feminismo “techo de cristal”, le llaman. Así que me quedo con las chicas indígenas y negras en Twitter. ¿Sus experiencias y reflexiones son menos válidas por estar en un tweet y no en un libro? No lo creo, al contrario, ya se sabe que la academia es mierda y pedorra.
Rechazo los libros de teoría feminista también porque mi madre me enseñó las bases desde que era niña. Cuando me enteré que había libros de teoría feminista, sinceramente me pareció ridículo. ¿Por qué escriben teorías sobre algo tan obvio? ¿No debería saberlo todo el mundo? Pero luego descubrí que no era obvio, porque a las blancas no les interesan las demás mujeres. Pregonan igualdad, equidad, pero en la vida diaria son racistas, opresoras. ¿Entonces? Equidad sólo para blancas respecto a hombres blancos, las demás no importan.
Mi mamá nos enseñó que no somos menos que nadie, aunque el país o el mundo nos tratara así por ser morenas. No somos menos que ningún hombre y tampoco somos menos que ninguna blanca. Mi mamá es una mujer que ha padecido racismo toda su vida, así que nos dejó muy claro desde chicas que no teníamos que bajar la cabeza ante nadie porque nadie era más que nosotras. Otra lección que repetía a menudo es, “ustedes van a estudiar porque nunca van a depender de un hombre”. Había sido testigo de varias historias de violencia intrafamiliar donde la mujer tenía difícil escapar justamente por eso. Nos enseñó que ninguna violencia valía con tal de tener un hombre al lado, como pasa con muchas; mejor sola que mal acompañada, y que los hijos siempre son prioridad, los hombres no.
Ahora, de nuevo gracias a una chica caribeña en Twitter, puedo definirme como feminista antirracista.