En ocasiones uno sufre el paso del tiempo pero cuando por fin estás en el lugar por el que tanto esperaste y miras hacia atrás te das cuenta que todo pasó en un abrir y cerrar de ojos.
Volví a Uruguay, esta vez como inmigrante, y ya de nuevo estoy en el país que me vio nacer, de visita.
Tanto y poco ha pasado a la vez. Cuesta trabajo arrancar en un lugar nuevo, en especial si estás sola. No me quejo. Vale la pena a cambio de la tranquilidad con la que ahí vivo.
Lo más importante es que tengo trabajo y,, más importante aún, tengo amor. Estoy en proceso de enamoramiento. Hace años no conocía a un hombre así, tan lindo, tan bueno, sin maldad... y asiático. Ya me había resignado a sacarlos de mi vida. Pensé que nunca volvería a conocer a otro. Pero la Vida es algo curioso. Juntó mi camino con uno de ellos, el mejor.
Rezo al Cosmos y a la Vida para seguir avanzando, para que nuestro amor siga creciendo, para establecerme mejor en ese país tan lindo llamado Uruguay.