domingo, 10 de abril de 2016

21k

Hace años que no corría carreras. En la universidad corrí varias. Luego lo dejé un tiempo. La última fue en 2012 cuando trabajaba en Univision y nos inscribimos en la carrera 5k de McDonalds.

Luego llegué a Montevideo. Iba al gimnasio a correr y un buen día de el año pasado vi un anuncio: Ser joven no es un delito, 5k. Me inscribí porque era gratis. Los uruguayos son huevones y muchos hicieron la carrera caminando. Jóvenes sin condición alguna que no pudieron correr ni 1k. Y ahí fue donde arranqué de vuelta. Luego vinieron 10k (que los sufrí). Otros 10k para los que pude prepararme mejor. Y ahora 21k.

Me gustan los retos. Así que me bajé un programa de entrenamiento. No lo cumplí tal cual pero me ayudó mucho. Corrí los 21k sin ningún problema. En el tramo del 18 al 20 me pegó el cansancio pero recuperé para el último y llegué fácil. Me encantó correr.

Ahora me esperan los 42k en mi país, en agosto, con mis amigas.

Correr te da una sensación de libertad, de ponerte a prueba a ti mismo. Sentir el viento en la piel, el sudor, el dolor en los pies luego de haber recorrido varios kilómetros. Ésas son las cosas que te hacen sentir viva.