sábado, 24 de enero de 2015

Dos sellos más

Como parte de la Carla's South America Tour, en navidad y fin de año tocó ir a Argentina y Chile.

No sé qué se trae Latinoamérica con los argentinos, porteños, como les digan. He escuchado a mexicanos, brasileros, uruguayos hablar mal de ellos. Que porque se creen mucho y la verga. Yo lo creía igual, pero nunca me constó. Total que fui a Buenos Aires y me parecieron amables y simpáticos. Claro, sólo estuve ahí 5 días, pero a veces con eso basta para ver, como fue el caso de Chile.

Buenos Aires me pareció una París latinoamericana. Su arquitectura es muy europea, el trazado de las calles, el tipo de la gente (tez blanca y así), hasta el metro se parece al de París (medio feito). Me gusto mucho, es una ciudad linda. Me encantó que hubiera tango por todos lados y que la carne supiera deliciosa. Además, es mucho más barata que Montevideo. Sí, fui a Buenos Aires a conocer y sumar un sello más a mi pasaporte. Pero también fui a hacer las compras que ya me hacían falta y que no quería hacer en Uruguay porque me iba a salir muy caro. Compré shampoo, jabón, toallas femeninas, antitranspirante, pasta de dientes, cepillo de dientes, ropa interior, vestidos, un libro. Hasta mezcal compré, $600 pesos argentinos (unos 800 mexicanos, cuando en México lo mismo cuesta $200). Me gustó. Lo primero que hice nomás llegar a Buenos Aires fue ir a buscar la banquita con la estatua de Mafalda, a la que ya también le agregaron la de Susanita y Manolito. Linda Buenos Aires. Si me quedo a vivir en Montevideo más de lo planeado, Buenos Aires será destino obligado cada 6 meses, por lo menos.

En cambio Santiago de Chile no me gustó. Yo ya sabía que no tenía mucho chiste, pero pensaba que me equivocaría. No fue así. Al menos pude ir a una cafetería Juan Valdes, tomar y comprar un buen café colombiano. Creí que Valparaíso me gustaría más, pero tampoco. Los chilenos no me cayeron bien. No son amables, no son simpáticos como los uruguayos, brasileros o porteños. Son toscos y me parecieron egoístas. Además cobran 25 dólares a los mexicanos para entrar al país, que disque por la reciprocidad, cuando México no les cobra nada. Que chinguen a su madre. Igual y me hice una idea equivocada porque Pablo Neruda escribía que siempre eligiría Chile para nacer y vivir. Yo no me pienso volver a parar ahí, salvo para cuando tenga que tomar mi vuelo de conexión a México.

Y algo bien triste que he visto viajando por Sudamérica: no tienen idea de cómo se prepara/come un taco mexicano. :(