domingo, 26 de junio de 2011

las instituciones no funcionan bien

Hace poco fui a unas evaluaciones para un trabajo. Del puesto no me explicaron nada de nada. Yo sólo sé que me interesa el título del puesto, pues es lo que me gusta hacer, el sueldo y lo que ofrecen, porque quiero más estabilidad económica en mi vida. Y pus, 10 años atrás jamás hubiera considerado siquiera ir a las evaluaciones para competir por uno de esos lugares. Es una institución que no me gusta. Como todas las instituciones mexicanas, es hipócrita. "Queremos mejorarla, contratar gente nueva, con valores". ¡Ja!, pensé. Si esas personas son su personal nuevo y lleno de valores, como que va a seguir siendo la misma mierda. Son hombres infieles, hipócritas. El jefe sigue dando la plaza a quien él quiere sólo porque es jefe, aunque la persona no pase bien las evaluaciones. Cuánta responsabilidad, cuánta gente ética. Y, claro, con mi suerte quizá no me elijan porque el polígrafo me hizo ruido cuando me preguntaban si era irresponsable. Sí, me saltaba el corazón, no me dejaba en paz el comentario que me hizo la poligrafista de que "si no lavas y no cocinas en tu casa, no eres alguien responsable en la vida". Una impresión que me dejó el "nuevo personal lleno de valores" de la institución es que juzgan demasiado fácil y a la ligera. ¿Y quiénes son ellos para juzgar?

Dicen que buscan personal amable y a mí la prueba del polígrafo me hizo ruido cuando me preguntaron si era intolerante. Al ver eso la vieja me vio con mirada que juzgaba a más no poder, porque seguro yo era intolerante siempre y mentía al decir que no. Ella que es tan amable, que se molestó porque le hice una pregunta y que no dudó en juzgarme para mal cuando escuchó mis respuestas a una serie de preguntas. Ni siquiera se molestó en disimular.

Luego la enfermera. "Somos servidores públicos, buscamos gente de lo más amable y tolerante". Ajá. Entre las instrucciones que daban, decían "por favor, pregunten antes de llenar, cualquier duda, pregunten para que no se equivoquen". Le pregunté una duda y me volteó a ver con cara de "pobre estúpida", como si yo tuviera que saber algo que no tenía por qué saber y que sólo le corresponde saber a ella.

Y la peor, la oculista. Esa vieja amargada desde que entras te ve feo. Sólo diré que es una vieja frustrada y amargada que se desquita con los demás. Una vieja de lo peor, la estúpida.

Entonces entre la poligrafista y la presión que me hizo sentir y la oculista que desquitó sus traumas conmigo, no creo que me haya ido bien en esas pruebas, que eran importantes. Así que quién sabe si me llamen. El punto es que "nueva institución con personal amable y lleno de valores" mis huevos. Son la misma mierda de siempre, cabrones. Pero, bueno, quisiera tener suerte y lograr que me elijan. A ver.

PD: creo que el uso del polígrafo no es confiable y su uso como prueba de peso en las evaluaciones sólo demuestra lo obsoleto de los procedimientos y lo atrasados que estamos en el país. Que una institución de supuesto nivel lo use para evaluar así... no habla bien.

Así, el próximo post será mi crítica del polígrafo y por qué no es un instrumento confiable.