miércoles, 4 de mayo de 2011

opdeit

Hace unos días escribí sobre el chico de tal continente. Qué wey más de hueva... Resulta que la semana pasada me habló. Un día estaba yo trabajando y me mandó un zumbido. Hueva total, no se lo contesté y no me dijo nada más. Al día siguiente entró, me saludó y lo único que me dijo fue "hola, cómo estás, dónde estás". ¡Wey, HUEVA! Fue como aquel día que lo vi, esperaba que yo le sacara la plática. No me interesa que seas tímido, no te voy a ayudar. El interesado eres tú, no yo. Da una flojera tremenda ver que esperen que uno haga algo cuando a uno no le interesa. Ya si me interesará sería otra historia...

Así que si algún wey lee mi blog, no esperen que la chica que les gusta haga el trabajo. Si les gusta ella, esfuércense. Si no les gusta tanto, ni se molesten, porque la verdad, si no nos interesan, nomás nos están quitando el tiempo.