De un tiempo a acá me he sentido muy alegre. Todo el año. El 2008 fue un buen año. Pero todavía faltan casi 15 días para que se termine el año, tons el disque recuento viene luego... si es que me acuerdo de hacerlo.
Estos días de mis últimas vacaciones largas y buenas y agradables he redescubierto mi gusto por correr. Aunque todo el semestre me la pasé corriendo en los entrenamientos de acondicionamiento físico sólo ahora puedo disfrutar bien bien los beneficios del ejercicio. Desde el Pumathón no corría y, fuera de la presión escolar, me sentía bien. Pero ahora que vuelvo a correr me siento muy muy bien. Es que a parte de que uno no engorda, el ejercicio genera endorfinas y las endofrinas te hacen feliz y la gente feliz no mata a sus esposos, como dice la de "Legalmente rubia", ni anda por la vida haciendo dramas triviales porque sólo él/ella sufre en el mundo. Tons si de por sí andaba contenta o, si no, por lo menos normal, con las endorfinas me siento uuufff. La escuela estuvo bien. Y si a eso se le suma cierta cosa que yo me sé, n'ombre, ando por las nubes.